El Consell cobra a Cort por un servicio que no realiza
El ayuntamiento de Palma abona al Consell de Mallorca cinco millones anuales por un servicio que la institución supramunicipal no realiza. Se trata del traslado de los residuos sólidos urbanos a la planta de tratamiento de Tirme en Son Reus, en la que una parte de la basura se incinera y otra sufre distintos procesos de reciclaje.
El Ayuntamiento recauda la tasa de tratamiento de basuras, también denominada de incineración, en la que se incluye el traslado de los residuos sólidos urbanos que, en realidad, realiza Emaya, la empresa municipal que ya cobra a los ciudadanos de Palma por la recogida de basuras.


