Los relojes se tendrán que adelantarán una hora en la madrugada del domingo 31 ,a las 2 serán las 3, para recuperar el horario de verano, un cambio que afecta más a los ancianos, a los niños y a las personas que se acuestan más tarde y no suelen madrugar.
El potencial de ahorro en iluminación con el horario de verano puede llegar a representar un 5% del consumo eléctrico en iluminación, que equivale a unos 300 millones de euros. El sol saldrá sobre las ocho y oscurecerá a partir de las ocho y media.
Durante los tres o cuatro primeros días del nuevo horario estival podrá ser habitual la sensación de cansancio y habrá más dificultad para irse a la cama como consecuencia de la alteración del reloj biológico.

