A partir del viernes 6 de julio quien visite la Lonja, mirará mas al suelo. Unas 1.870 caras te darán la bienvenida en forma de arte, esta es la genialidad de Bernardí Roig de Palma, que invade con Walking on Faces los 800 metros de este edificio gótico.
El espacio diáfano de la Lonja de Palma se completa con todos esos rostros impresos sobre baldosas de madera de 68x68x2, sin que ningún objeto lo obstaculice.«Está tan lleno de espacio que casi no cabe nada», ha explicado el artista durante la presentación, en la que ha pretendido aproximar el espacio público al individuo.
Walking on Faces es el resultado de un proyecto realizado en noviembre en el cual, hubo un estudio fotográfico improvisado en plena Lonja, donde casi 2.000 personas se dejaron fotografiar en primer plano. Gente anónima y conocidos como Bauzà .
Roig quiere interferir en la conciencia de aquel que visite la Lonja. Esa es la base, la premisa artística como guía hacia el autoconocimiento. Le basta con situar al ser humano como epicentro. Un arte existencialista, minimalista y conceptual.
Inauguración el 5 de julio a las 21h.

