El viejo campo de fútbol Lluis Sitjar, se ha convertido en un hotel de ladrones, mendigos, okupas, agresores sexuales y delincuentes.
En los últimos meses, aun habiendo mejorado el cerramiento del recinto deportivo y avisando la prohibición de estar allí, parece que todo sigue igual.
Si recordamos los últimos casos del estadio, se ha producido: la muerte de un joven de 19 años al inyectarse una dosis de heroína. Una violación, por partida doble, por el conocido ‘violador del Sitjar’. Ladrones de cobre que se refugian en el estadio y lo utilizan como hotel.
Para acceder dentro del estadio, es necesario saltar un muro de 3 metros de altura. Una vez dentro el panorama es desolador: muchas habitaciones improvisadas, todo lleno de suciedad, con ratas, excrementos y orina esparcidas por todo. El suelo, agujereado ya que quitaban el poco cableado que quedaba y las tuberías.
Lo mas trágico, es que malviven mas de 3o personas, entre ellos niños pequeños o jóvenes que se fugan de los centros de internamiento o casas de acogida.

