Sa Rua, a pesar de contar con menos presupuestos, con los premios recortados y en su lugar obsequios de firmas comerciales, fue la mejor en muchos años.
Este año había gran variedad de colorido, fantasía, creatividad y muchos substituyeron lo confeccionado por lo artesanal, que tiene mas merito.
Las primera comparsas era de personas de otros países, que como años anteriores, iban con sus trajes regionales bailando ritmos del Carnaval de La Paz pero con mucha marcha, el siguiente los del Grupo Güell que avanzaba al son de Pitbul.
Al empezar estaba poco animado pero al rato se fueron llenado las aceras y animando la gente.
Los chicos del Colegio Pius XII con sus juego, soldaditos de plomo, cometas, tenían los trajes muy elaborado y con la música típica de Carnaval.A parte de las típicas comparsas regionales extranjeras, hubieron de estilo japones con sus kimonos y samurais.
Los de Son Ferriol iban de luto, con ataúd y augurando la muerte de la localidad por la vía conectora, desfilaron en silencio. No faltaron tampoco los que se metieron con los recortes en la sanidad. ¿Urdangarin? Solo vimos unos billetes con su rostro que manejaban los tahúres del saloon.
También estuvieron Magic Space, el Circo Fantasía, la carroza de los retroteléfonos, los relojes, la Carnaval y fantasía, la regadera gigante y muchísimas comparsa.

