La política de recortes presupuestarios afecta al alumbrado de la vía pública, con la retirada por parte del Consell de Mallorca de más de 1000 farolas para ahorrar unos 300.000 euros anuales, según los datos facilitados por el titular del departamento de Urbanismo y Territorio.
La opción que finalmente se ha adoptado es la de retirar 1.029 báculos de los aproximadamente 5.000 existentes, para evitar que «en el futuro alguien pueda tener tentaciones de volver a encenderlos cuando en realidad son innecesarios».
Los báculos que se están retirando serán aprovechados para instalarlos en otros puntos de la isla a medida que se ejecuten nuevos proyectos como la prolongación de la autopista de Llucmajor a Campos.
El delegado del RACC en las islas, Rafael Nicolau, comenta que existen zonas, como las rotondas, en la que ese alumbrado resulta más necesario, mientras que en otras la reducción del alumbrado adquiere una menor relevancia.
