
La Bahía de Palma se prepara para recibir la próxima semana a un nuevo buque de la marina estadounidense. Se trata del portaaviones nuclear USS Dwight D. Eisenhower, que llegará el día 3 de julio y permanecerá durante tres días en aguas mallorquinas.
Cerca de 5.600 militares que viajan en su interior (3.200 de tripulación y 2.400 de personal aéreo) harán realidad el sueño de todo comerciante, taxista o restaurador. Gastan más, permanecen más tiempo y son mucho más numerosos que los turistas que vienen de crucero.
Pero hay un problema: de momento solo viene un barco al año. Por ello, desde el Govern se sigue trabajando para que en el futuro puedan incrementar el número de visitas a Baleares.
Bartolomé Servera, presidente de la patronal de comerciantes Afedeco, lo confirma: »Tienen un poder adquisitivo muy alto y gastan mucho porque pasan largas temporadas en el mar sin ver puerto».
De lo que sí se beneficia Palma es de ser su última parada antes de regresar a Estados Unidos. Es el último puerto que visitan y eso hace que todos los militares aprovechen su estancia para comprar todos los regalos que posteriormente llevarán a sus familias en su país.
Vía / Elmundo
