
El presidente del Govern, José Ramón Bauzá, y el alcalde de Palma, Mateu Isern, han opinado este lunes en que la apertura en domingos y festivos de los comercios situados entre las Avenidas hasta el Paseo Mallorca y el Marítimo conseguirá que la Palma «deje de ser una ciudad cerrada» y compita con otras capitales como ciudades de ‘city break’ y sea una «oportunidad» para que los turistas vengan «en fines de semana largos».
Esta iniciativa comenzará el próximo domingo 1 de abril y se prolongará hasta el 31 de octubre. Se trata de un «plan piloto» que dinamizará la ciudad y tras esta prueba, volverán a hablar con las partes implicadas para ver «si vale la pena» que esta iniciativa tenga continuidad en el tiempo, ha explicado Isern.
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