
Hace unos días en la playa de Cala Agulla, donde hay cuatro masajistas ilegales en la playa, una de ellas trató a un turista extranjero durante varios días. Pero al siguiente día, su compatriota le robó el cliente habitual lo que provocó en ella una reacción agresiva y en medio de la playa y a mediodía agarró un palo de madera y apaleó a la masajista ladrona.
La policía tuvo que intervenir para salvar a la agredida, pero llegada las ocho de la tarde, la apaleada fue a buscar a su agresora y le abrió la cabeza.

Es una vergüenza. Estás en la playa tranquila y cada 10 min. pasa una china con su «massage, massage»…