El candidato socialista a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha propuesto subir un 10 % los impuestos del tabaco y del alcohol -excluyendo el vino y la cerveza– para así poder financiar la sanidad, mejorar los cobros del sistema público a mutuas, aseguradoras y pacientes extranjeros.
También pretende eliminar las exenciones fiscales a las empresas que aseguren a sus trabajadores en la sanidad privada.
Con esta subida de impuestos a alcohol y tabaco, se ha pronosticado el recaudo de 1.000 millones de euros, la mitad del déficit que tendrá el sistema sanitario en 2012, una vez descontado el ahorro en gasto farmacéutico.
La subida de estos impuestos es justificada ya que las enfermedades causadas por su consumo cuesta entre un 10% y un 15 % de su Presupuesto.
Rubalcaba también se ha comprometido a “pactar fórmulas de control” con las comunidades autónomas para que no vuelva a darse una situación en la que las comunidades autónomas presupuesten para sanidad menos de lo que luego gastan.
